{"id":749,"date":"2020-09-05T13:34:47","date_gmt":"2020-09-05T17:34:47","guid":{"rendered":"http:\/\/fundacionluvo.org\/?p=749"},"modified":"2020-09-05T13:34:47","modified_gmt":"2020-09-05T17:34:47","slug":"somos-deseo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fundacionluvo.org\/?p=749","title":{"rendered":"Somos deseo"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Paula Castro Blanco<br><\/strong><a href=\"mailto:paulacastro737@gmail.com\">paulacastro737@gmail.com<\/a><br>Instagram: <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/paulabc300\/\">Paulabc300<\/a><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p><p style=\"text-align:justify;\">\u00bfQu\u00e9 podemos llamar realmente latinoamericano? las respuestas pueden tener la colonialidad interiorizada que asegura que somos \u00fanicamente una cultura derivada del eurocentrismo espa\u00f1ol o llevar esencialismos que niegan la influencia espa\u00f1ola y reconocen una <em>arj\u00e9 <\/em>exclusivamente ind\u00edgena. Pero uno de los puntos repetitivos y comunes es nuestra fuerte relaci\u00f3n con el cristianismo cat\u00f3lico, y por ella la valoraci\u00f3n del sufrimiento, m\u00e1s el desprecio por el placer.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p><p style=\"text-align:justify;\">Precisamente, el s\u00edmbolo o icono superior del catolicismo es un hombre blanco sufriendo en una Cruz y la fuente de sanaci\u00f3n, perd\u00f3n y acercamiento, a esa figura deidad, es tambi\u00e9n sacrificial. Se come el cuerpo y sangre como un ritual de canibalismo despedazante y visceral de un cuerpo, que adem\u00e1s, se cree a\u00fan vivo.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p><p style=\"text-align:justify;\">Despu\u00e9s de la glorificaci\u00f3n del sufrimiento como valor de deidad, el placer se define despreciable por acercar a los infiernos, en tanto pecaminoso, pero tambi\u00e9n por ser fugaz, y en contraposici\u00f3n a la trascendencia relacionada con la infinitud del dios cat\u00f3lico. As\u00ed, en la red de relaciones sociales de la comunidad latinoamericana (o tal vez de todas las comunidades fuertemente cat\u00f3licas) se ha preferido desear al otro ser humano que tener placer de estar.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/fundacionluvo.org\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/pray-3611519_1920.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-754\" width=\"397\" height=\"263\" \/><figcaption>Imagen: Pixabay<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><\/p><p style=\"text-align:justify;\">Una persona c\u00f3mo ser deseante est\u00e1 constantemente en sufrimiento pues el deseo como una espera genera angustia y ansiedad. Sin embargo, la raz\u00f3n por la que el deseo encuadra muy bien en nuestro imaginario latinoamericano no se reduce a la generaci\u00f3n de sufrimiento. El deseo permite una idealizaci\u00f3n de la vida propia y de los dem\u00e1s, funciona para construir ficciones y vivir dentro de ellas (tal vez porque la realidad es horrible). De esta forma, preferimos el mundo intangible, inconmensurable y por ende tan cercano a lo divino.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p><p style=\"text-align:justify;\">Todo eso se ve en la canci\u00f3n <em>Dese\u00e1ndote <\/em>de Frankie Ruiz. La voz que canta comienza describiendo c\u00f3mo disfruta fugazmente, las miradas en la calle con una persona que conoce, lo que es suficiente para entrar en el mundo de la ficci\u00f3n. Entonces, la sinestesia conecta ficci\u00f3n con percepci\u00f3n material, pues aunque no hay contacto f\u00edsico las miradas se sienten como una caricia y la pasi\u00f3n (proveniente del placer) de la memoria le quema aun el abrazo.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Te veo en la calle<\/em><em><br>Nuestras miradas se tropiezan y se asustan<br>Y en un instante se acarician, se disfrutan<br>Y se alejan despu\u00e9s con disimulo (\u2026)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Y aun me quema la memoria de tu abrazo<\/em><em><br>De la pasi\u00f3n que cuerpo a cuerpo nos gastamos (\u2026)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p><p style=\"text-align:justify;\">En ese punto, se aclara porque la realidad no es el deber ser, ni lo deseado. Los dos acompa\u00f1antes son dos suplentes producto de un error, en tanto resultado de un fracaso.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Ese hombre contigo y esa mujer<\/em><em><br>Que no conozco de mi brazo<br>Los dos suplentes que despu\u00e9s de aquel fracaso.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p><p style=\"text-align:justify;\">Para ese momento, el deseo lo lleva a caer hundi\u00e9ndose, es decir, a perder el control de s\u00ed, a salir de la superficie estable y sumergirse en la materia de la que este hecha el abismo, hasta llegar a un paroxismo febril que lo hace incontinente y se derrama.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Cada d\u00eda, cada noche dese\u00e1ndote<\/em><em><br>Para hundirme en tus abismos invent\u00e1ndote<br>Cuando tiemblo y me derramo sobre ella (\u2026)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p><p style=\"text-align:justify;\">Otra vez vuelve el deseo capaz de crear realidades o ficciones con la yuxtaposici\u00f3n de los labios de la persona deseada sobre aquellos que realmente est\u00e1n tocando al cantante. Y esto contin\u00faa al ocurrir la yuxtaposici\u00f3n de las manos la persona deseada sobre de las manos del cantante, tal como si fuera una posesi\u00f3n del cuerpo, un delirio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Dese\u00e1ndote<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>A s\u00ed mismo como tu estas dese\u00e1ndome<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En la farsa de otros labios sabore\u00e1ndome<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Sabore\u00e1ndonos tan lejos y tan cerca<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Te entrego mi cuarto<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Con el deseo de convertirte en mi fantas\u00eda<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Mientras mis manos cual tus manos me acarician<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Y sin ti pero en ti me vuelvo loco.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p><p style=\"text-align:justify;\">Finalmente, toda esta construcci\u00f3n busca habilitar el encuentro y el placer de los cuerpos a trav\u00e9s del exclusivo mundo, que no puede ser vigilado y por ende tampoco gestionado por la norma sociocultural (o al menos en el momento de la publicaci\u00f3n de la canci\u00f3n no lo era) que castiga el placer y prefiere el sufrimiento, el mundo de ficci\u00f3n hilvanado por el deseo.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Paula Castro Blancopaulacastro737@gmail.comInstagram: Paulabc300 \u00bfQu\u00e9 podemos llamar realmente latinoamericano? las respuestas pueden tener&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":754,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[57,82,103,165,190],"class_list":["post-749","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-genero","tag-catolicismo","tag-deseo","tag-ficcion","tag-placer","tag-sufrimiento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fundacionluvo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/749","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fundacionluvo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fundacionluvo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacionluvo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacionluvo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=749"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/fundacionluvo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/749\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacionluvo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/754"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fundacionluvo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=749"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacionluvo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=749"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacionluvo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=749"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}